
Tomateras en el exilio.
Exilio que va a terminar. Ha llegado el momento de volver a colocar las tomateras en su sitio. Hasta ayer domingo estuvieron en la entrada de la terraza, a resguardo de materiales diversos que pudieran caer de la cubierta de la casa. Por la tarde las acerqué a la orilla con la esperanza de que bebieran un poco del agua de la lluvia, que supongo que debe de sentarles mejor que la del grifo y ahí se han quedado, ya que poco más tarde al salir de casa un vecino me confirmó que los obreros habían acabado, de momento, los trabajos en el edificio. A ver si saco un rato y las vuelvo a ubicar en su lugar. Además me espera un nuevo transplante.
Así lucen estas dos tomateras desde arriba.
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